25J Contra la violencia hacia la naturaleza y las activistas

El pasado 25 de junio, FELMA se trasladó en bicicleta al paraje natural Arraijanal, donde la empresa BILBA, contratada para destrozar la playa y sus recursos naturales, continúa imparable su tarea.

Con nuestra acción, apoyamos a las activistas que permanecen allí y reconocemos su esfuerzo. Sin luchadoras y luchadores como ellas, todo estaría perdido.

Este es el comunicado que se leyó. Después pasamos un buen rato debatiendo y disfrutando de la compañía, de las experiencias de las compañeras, del aire fresco en la cara y la arena húmeda en los pies:

25J Contra la violencia hacia la naturaleza y las activistas

Hoy 25 de Junio, FELMA y quienes creemos en el activismo feminista, nos reunimos en Arraijanal denunciando los ataques hacia la naturaleza y a las activistas que la defienden. Esta destrucción está ocurriendo en Arraijanal desde casi el inicio de las obras, con movimientos de tierra, tala de árboles centenarios y actualmente desecando acuíferos, rompiendo con eso los ecosistemas naturales de Arraijanal.

Enclave natural con playa virgen y zona de dunas embrionarias, este último paraje natural de Málaga está siendo destruido por la empresa BILBA, destrucción pactada por el ayuntamiento y bajo el paraguas protector de la Junta de Andalucía, los poderes públicos que, según reza la Constitución Española, deben salvaguardar nuestro patrimonio natural de la especulación y destrucción de los que pactan y dan poder para que se enriquezcan los empresarios poderosos.

Los medios callan o no informan adecuadamente de las verdaderas razones y de las repercusiones que tendrá la obra de nueve campos de futbol de césped natural y viviendas; un desastre urbanístico a la vista de tod@s y con el único fin de acrecentar la economía depredadora de este sistema neoliberal, capitalista, en la que las personas no valemos nada ante el dinero.

Pero no todo está perdido, hay esperanzas, gracias a activistas que a pesar de que la policía está ejerciendo un continuo acoso, robo de sus pertenencias, con controles y arrestos vejatorios e intimidatorios, con violencia física gratuita, incluso delante de niños. Denunciamos semejantes agresiones hacia quienes luchan por el bien de todas las personas y la naturaleza. No nos protegen los poderes públicos, todo lo contrario, por tanto, unámonos nosotras y denunciemos tanta barbarie.

Apoyemos a compañeras no con dobles jornadas, (empleo y hogar) sino con triples y más (activismo, nuevas formas de vivir, de alimentarse y de crear espacios, activismo feminista, político, etc).
Feministas y ecofeministas que viven para la protección del medio ambiente y la naturaleza; por la igualdad efectiva entre los hombres y las mujeres.
Ayer hizo 100 días de que el primer de 7 campamentos vio la luz en Arraijanal, demos voz a las que no tienen voz, en este caso a la naturaleza y a sus defensoras.

Juntas continuaremos en la lucha!

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