#8 M.- Día Internacional de las mujeres trabajadoras (Comunicado)

Este 8 de marzo las mujeres paramos nuestras vidas, nuestros trabajos, nuestra ocupación, para poder marchar por el fin de todas las violencias machistas, para acabar con los feminicidios que a diario nos arrebatan a miles de mujeres y niñas, para acabar con la explotación de nuestros cuerpos y de nuestro trabajo en tareas invisibles, en múltiples jornadas, con salarios de miseria y soportando acosos laborales públicos y privados; para que se reconozca y se valore el esfuerzo de aquellas mujeres que en medio de la crisis construyen comunidad, sustentan y distribuyen los pocos recursos que manejan.

Paramos y marchamos para reivindicar el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, por el aborto libre sin restricciones, por la identidad que queremos, por la imagen que elegimos, por la libertad de expresión.

Paramos y marchamos en defensa de muchas mujeres perseguidas por la justicia: jornaleras del campo que fueron engañadas por sus empleadores y aquellas otras encarceladas por delitos menores que la miseria y su larga prole les llevaron a emprender. Mientras, los grandes estafadores que expolian lo que es nuestro, se pasean impunes sencillamente porque son fieles servidores del capital.

Paramos y marchamos para colocar a las personas y sus derechos por encima de los beneficios económicos y al feminismo como una reivindicación de justicia para toda la humanidad.

Paramos y marchamos para exigir el fin de la violencia institucional que perpetúan ciertas autoridades judiciales y policiales y para exigir la coeducación y la corresponsabilidad entre hombres y mujeres; para destapar la inmensa parte de ese iceberg formado por todo el trabajo femenino que permanece latente, y contribuir a su valoración y su reparto; para dejar de ser consideradas víctimas de unos mandatos de género que nos representan vulnerables y pasivas, o brujas y ladinas, para ser de una vez por todas protagonistas de la Historia; para que la cultura de los medios de masas deje de reproducir estereotipos machistas, para que, cuando lo hagan, toda la sociedad reaccione contra ellos y contra las instituciones que los amparan.

Paramos y marchamos para denunciar la complicidad de los gobiernos en la situación terrible que sufrimos las mujeres. Porque sabemos que este capitalismo patriarcal que soportamos requiere de una sociedad aletargada que no cuestione la base del sistema ni se rebele contra él, pero sobre todo necesita políticas que con sus recortes y su represión perpetúen ese mismo sistema.

Por eso creemos que hoy en día un pacto de estado reformista no es suficiente, que ni PP ni PSOE, con sus acuerdos con la patronal y con la iglesia católica (ya sean los fotografiados en Bruselas y en Roma o los secretos llevados a cabo en oscuros despachos), van a hacer nada por revertir nuestra situación, porque han entregado nuestra educación y nuestro futuro en las manos de quienes nos oprimen y nos explotan.

Por eso hoy, 8 de marzo de 2017, las mujeres clamamos por un cambio revolucionario que mueva esta estructura desde sus cimientos y llamamos a toda la clase trabajadora a seguir este ejemplo y parar y marchar con nosotras, como hiciéramos en el pasado, hasta la huelga general.

Por todas nosotras, contra el patriarcado y contra el capital: ¡¡Huelga general!!


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