Carta al señor alcalde de Málaga

 

Foto Diario Sur. 8M de 2018

Hoy me dirijo al alcalde de Málaga, podría dirigirme a Paco de la Torre y tampoco faltarían razones, pero no, hoy no.

Una vez más, ya lo han hecho otras compañeras repetidas veces, voy a tratar de explicarle muy excelentísimo señor alcalde, aunque estamos seguras de que usted ya las sabe, las razones de por qué no le queremos en las manifestaciones feministas. Intentaré ser breve.

Cuando usted se empeña año tras año en hacer su aparición estelar en las manifestaciones del 25N y del 8M, rodeado de sus guardaespaldas y de todo un sequito de palmerxs, con esa eterna sonrisa impertérrita a pesar de los abucheos, esa de quien es consciente de su absoluta impunidad, esa sonrisa que los poderosos dirigen a quienes sienten inferiores, no lo hace como Francisco de la Torre, aunque como ya digo tampoco nos faltarían razones para abuchearlo e intentar expulsarlo de nuestros espacios, pero eso daría para capítulos a parte en una especie de “spin off” que dirían mis hijxs, lo hace como alcalde de Málaga, para nuestra desgracia, y como máximo representante del Partido Popular en esta ciudad.

Partido el suyo contra cuyas políticas llevamos luchando las feministas toda la vida, políticas que  no dejan de hacer crecer las brechas no solo de género, si no económicas y sociales.

Políticas que poco a poco nos llevan a la precariedad laboral mas absoluta.

Políticas que dejan a familias enteras en la peor de las miserias, que es la de no tener ni tan siquiera un techo digno sobre sus cabezas, a pesar muchas veces, de llevar media vida pagando a los bancos.

Políticas que rescatan a esos mismos bancos que desahucian, con dinero público, o sea nuestro dinero, el de nuestro esfuerzo, el de nuestro trabajo.

Políticas que intervienen en el poder judicial, dejando la justicia en manos de jueces y fiscales fascistas y misóginos que en lugar de juzgar a los  violadores, revierten la culpa en las violadas. Jueces que arrebatan la patria potestad a mujeres migrantes y empobrecidas a favor de esas “familias de bien”( lease los artículos …).

Políticas que recortan o simplemente niegan presupuestos para las ya de por si insuficientes leyes de igualdad.

Políticas migratorias que convierten a las personas migrantes en criminales, hacinándolas en el mejor de los casos en CIES carcelarios denunciados mil veces por distintos organismos internacionales y que despojan de toda humanidad a las personas que llegan a nuestras costas huyendo de la miseria provocada por este sistema que su partido, entre otros muchos, sustenta y ampara.

Políticas que literalmente nos matan y enferman, desmantelando la sanidad pública en beneficio de la privada, de la que la mayoría de ustedes tienen claros intereses económicos, del mismo modo que llevan décadas actuando contra la educación pública, a favor de ya no solo sus propios intereses económicos si no también de los de la Iglesia, su querida Iglesia.

Partido que ya de por sí siempre representó a la derecha más rancia, literalmente heredera del franquismo y que por si no fuese suficiente ahora se alía con el neofascismo negacionista que trata de perpetuar la infamia de las violencias y asesinatos machistas, la homofobia y la xenofobia llamando adoctrinamiento al tímido intento de introducir en nuestras aulas la coeducación en igualdad y cuyas proposiciones de leyes retrógradas ustedes apoyan con sus votos y con quienes no tiene ningún problema en compartir gobiernos en una clara demostración de que son ustedes los mismos perros con distinto collar

Y así podríamos seguir todo el día… Disculpad, sé que dije que intentaría ser breve…

Pues bien, cuando usted, irrumpe en nuestros espacios cual machirulo en lo que podría catalogarse como una variante de eso que ahora también tiene neologismo anglófono “manspreading” o lo que es lo mismo despatarre , no lo hace tan solo a modo de “hooligan” provocador que busca boicotear una manifestación, no, nada es casual ni espontáneo. Usted lo hace de modo consciente y premeditado siguiendo, imagino, consignas de su partido empeñado junto con otros cuantos, en desvirtuar y vaciar de contenido político nuestras manifestaciones, intentando convertirlas en meros pasacalles de celebración de la femineidad, que no del feminismo.

Pero una, que influenciada por la forzosa educación católica dada mi edad, siente siempre el arrebato de culparse de todo, entona, también hoy, el “mea culpa” en cuanto al movimiento feminista se refiere, por no haber sabido mantenerse firme frente a las injerencias de los distintos partidos políticos, no solo el suyo señor alcalde, que intentan desmovilizar un movimiento que parecía estar llegando con tanta fuerza y que de proponérselo, no sólo pararíamos el mundo, si no que lo haríamos cambiar de dirección de forma tan brusca que desmembraríamos este sistema tan hostil y eso usted, su partido y los demás partidos que se alimentan de las desigualdades y que no quieren ni oír hablar de perder privilegios, lo saben.

Hoy, y sin que sirva de precedente, nunca pensé que diría esto, le voy a dar la razón a CIUDADANOS.

Si, estas manifestaciones son políticas, las feministas hacemos política, la hemos hecho siempre y quien piense lo contrario es que no tiene ni idea de lo que es el movimiento feminista. Por eso desde la parte mas combativa del feminismo reivindicamos un 8M de la mujer trabajadora y seguiremos exigiendo como los años anteriores a los sindicatos mayoritarios, esos que también deberían abuchearle cuando usted planta su elegante palmito de cuello almidonado y traje de anuncio, que se dejen de excusas necias y cobardes para convocar HUELGA GENERAL FEMINISTA real y efectiva.

Desde FELMA defenderemos siempre un feminismo activista, antipatriarcal , de clase, anticapitalista, internacionalista, ecologista, antiracista y antifascista, en el que ni el partido al que usted representa, ni la mayoría de los partidos que hoy se sientan en los bien remunerados sillones institucionales, tienen ni tendrán jamás espacio ni cabida.

Así que señor alcalde en las consiguientes evítenos y evitese, que es usted ya muy mayor, tanta sonrisa de cartón piedra y tanta hipocresía.


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