Nos faltan más de 1000

En 2003 se empezó a contabilizar de manera oficial el número de mujeres asesinadas por sus parejas. Se empezó porque eran tantos los asesinatos cometidos por sus compañeros sentimentales que se decidió que a lo mejor era interesante llevar «un recuento de las bajas» y que quizás había que estudiar el porqué de estas muertes.

Pero no están todas, las cuentas a nosotras no nos salen. Nos faltan todas las mujeres que mueren a manos de un hombre, a todas las que pierden la vida por cruzarse con ese hombre, al margen de la relación afectiva que tuvieran con él. Si se hiciera así, nos aumenta la cifra, porque nosotras contamos a todas las asesinadas: las que se cruzaron con, las que no hicieron caso a y él se vio con el derecho de, las que no quisieron seguir haciendo y entonces enfadaron a, las que estaban vendiendo su cuerpo y un tipo pensó que por eso eran prescindibles, las que estaban con un amigo/familiar/profesor que resultó ser un monstruo que se creía con derecho a y como se negaron pues entonces, las que iban de vuelta a su casa y no llegaron nunca porque unos hijos del patriarcado decidieron que les iba a tocar a ellas…

Desde 2007 ibasque.com viene recogiendo las cifras de TODOS los asesinatos y son 832 mujeres asesinadas desde ese año.  Porque un hombre se vio con el derecho de hacerlo, porque ella no valía nada, porque mía o de nadie, porque no se podía negar a satisfacer a la bestia, porque le molestaba.

Y aún hoy, conociendo estas cifras hay quienes quieren circunscribir estos hechos al entorno de la familia y quieren hablar de violencia intrafamiliar, o lo ligan a la inmigración, o a la incultura de las mujeres, o a que ellas no denunciaron, o que iba sola por la calle, o que se montó en el coche de alguien, o que dejó que entraran en su casa unos tíos que había conocido en un bar. Y lo mejor, para restar importancia, que los hombres también mueren, que las mujeres también matan. Vengaaa, enseñen las cifras. Ya está bien.

De verdad que nos basta con salir a la puerta del ayuntamiento? De verdad que nos ponemos un lacito y salimos con la pancarta y ya? Nos hemos acostumbrado al suma y sigue? Porque ayer de golpe y porrazo nos restaron a dos, Beatriz y Lisbete, y con ellas llegamos a «su cifra» de 1000.

Hoy, en 2019, como en el 2003, seguimos dándole vueltas al tema, sin llamar a las cosas por su nombre y mientras no tenga nombre seguirán dando palos de ciego, sin adoptar medidas a largo plazo para sanar a esta sociedad enferma que ha normalizado que están asesinando a la mitad de la misma y que «qué le vamos a hacer». Golpes en el pecho, lagrimita en la comisura del ojo y mañana será otro día. Las muertas seguirán cayendo de nuestro lado.


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