Sigamos alerta

La aprobación en el Senado argentino de la ley que permite el aborto libre hasta la semana 14 de gestación nos devolvió un poco de la alegría que este temido 2020 nos había quitado y nos permitió recuperar la esperanza, colocando a Argentina entre los tres países latinoamericanos con mayor protección jurídica para las mujeres que deciden abortar.
El primero de enero de 2021 nos trajo también la aplicación de la ley que despenaliza el aborto en Corea del Sur, ocho meses después de que su prohibición se declarase inconstitucional el pasado abril.

Antes Irlanda, Nueva Zelanda. Ahora le toca el turno a Chile: la Comisión de Mujeres, animada por el logro en su país vecino, vuelve a retomar el proyecto de modificación del Código Penal para despenalizar el aborto en las primeras 14 semanas de gestación.

Merecidísima victoria de las mujeres que pelean por su derecho a decidir sobre su cuerpo. Sin embargo, no todo son buenas noticias.

De Honduras nos llega este mensaje:

Queridas compañeras y colegas,
Mientras seguimos celebrando la victoria de la legalización del aborto en Argentina, lastimosamente recibimos muy malas noticias de Honduras. Las activistas ven que las fuerzas de la oposición actúan rápidamente para tratar de evitar que la victoria en Argentina tenga algún efecto en su país.

En Honduras, uno de los pocos países del mundo donde el aborto está completamente prohibido, se propone una nueva cláusula como parte de la reforma constitucional actual. Su objetivo es garantizar que cualquier intento de despenalizar el aborto en la actualidad y en el futuro sea imposible. Se anunció públicamente el 10 de enero de 2021 y será debatido en el Congreso muy pronto.

Artículo 67 – “Al que está por nacer…. Se considera prohibida e ilegal la práctica de cualquier forma de interrupción de la vida del que está por nacer, a quien debe respetársele la vida en todo momento. Serán nulas e inválidas las disposiciones legales que establezcan lo contrario. Lo dispuesto en el presente Artículo sólo podrá reformarse por una mayoría de tres cuartas partes de los miembros del Pleno del Congreso Nacional, sus disposiciones no perderán vigencia o dejarán de cumplirse cuando sea supuestamente derogado o modificado por otro precepto constitucional. En caso de aprobarse una nueva Constitución sus disposiciones serán incorporadas a la misma, salvo que por unanimidad de la asamblea Constituyente se establezca lo contrario».

En Argentina, con todo lo que ha costado, sigue estando presente la objeción de conciencia institucional y la presión de la iglesia, con su papa Francisco, otro “genio” salido de aquel país.
También hay que tener en cuenta que el proyecto de ley sancionado ahora en el Senado legisla sobre un derecho que no es solo para las mujeres: el artículo 4 del proyecto de ley dice:

Las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar tienen derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo hasta la semana catorce (14) inclusive del periodo gestacional.

A partir de ahí se habla de persona gestante, o simplemente persona, pero no de mujeres.

No podemos evitar cierto recelo, si sumamos esto a la noticia de Corea Del Sur, justo ahora, porque ambos son países que no han prohibido la «gestación subrogada». Al menos esa que llaman «altruista» está permitida. Argentina es uno de los países latinoamericanos donde más recurren a esa práctica y no es raro que, como aquí, haya un lobby buscando ampliar su legalización.
Pero para eso necesitan que el aborto sea legal. Las «reducciones embrionarias» que se practican en muchos casos de embarazos múltiples o los abortos selectivos cuando el feto tiene algún «defecto» son abortos obligatorios por contrato para las mujeres cuya gestación «alquilan» (Así es un contrato de gestación subrogada La Vanguardia, 12-07-2019).

También necesitan deshumanizar a las mujeres, utilizando términos como personas gestantes que, junto a progenitores intencionales o comitentes, le da a todo esto un carácter muy aséptico y profesional.

Ucrania, país de referencia en vientres de alquiler, tiene una de las regulaciones del aborto más permisivas de nuestro entorno: está permitido hasta la semana 24. Muy oportuno para el negocio de compraventa de bebés-productos. Siendo menos mala la situación de Ucrania respecto al aborto (cuanta más libertad para abortar, mejor), no podemos creer que todo es en interés de las mujeres y solo de las mujeres. Hay que seguir alerta.

Por eso es necesario conocer el tratamiento que de este logro de la Campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en Argentina, se da desde diversos colectivos o grupos políticos y la posibilidad de retomar alianzas con algunos de ellos. Siempre, por supuesto, desde el reconocimiento de las mujeres que emprendieron la lucha y la han mantenido hasta ahora. Seguimos pensando que fue la idea de huelga general internacionalista promovida por las mujeres, el propósito de parar el mundo, lo que asustó al sistema y a sus dominadores. De ahí que no hayan dejado de crear división.

Si la alianza con la lucha obrera fuese posible, el miedo estaría más que justificado: hacía tiempo que no se veía una movilización parecida a la huelga de las mujeres en todo el mundo. Por eso fue necesario pararla.

Ahora deberíamos evaluar las opiniones, las ganas y la disposición a enarbolar nuestras banderas en esas organizaciones.

Para animar a algunas aquí pueden apoyar a las compañeras hondureñas: FIRMA AQUÍ.


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