Los cuidados que hacen posible la vida

En estos días en que estamos viendo la luz al final del tunel del confinamiento, ha salido a la luz pública que la mayoría de esos héroes a los que aplaudíamos a las 8 de cada tarde en ventanas y balcones, eran mujeres

Las actividades de cuidados engloban otras muchas ocupaciones igualmente invisibilizadas pero indispensables para frenar la expansión del COVID-19: la limpieza y la higiene que desarrollan miles de mujeres, poniendo en peligro sus vidas, con salarios que en el mejor de los casos giran en torno al SMI. Mantienen desinfectados la entrada de tu bloque, el supermercado, la oficina y son indispensables para mantener desinfectados los hospitales donde a su vezencontramos otro importante grupo de mujeres que están siendo vitales para proteger las vidas de quienes enferman. Las enfermeras, médicas y las auxiliares de enfermería. El personal sanitario está igualmente muy feminizado y ha sufrido los recortes públicos. Pese a eso, se ha volcado en esta pandemia jugándose cada día su vida, con escasos recursos humanos, sanitarios, pero gran profesionalidad (Nuria López Marín CCOO eldiario.es)

También hemos sabido por UGT que la brecha de género en las prestaciones se hará más grande tras la pandemia. Quienes trabajan en Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales son mayoría y soportan una brecha salarial del 29,33% con respecto a sus compañeros.

Este pasado viernes 29 de mayo, Amaia Pérez Orozco, profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y feminista, compareció ante el grupo de trabajo de Política Social y Servicios de Cuidados de la Comisión de Reconstrucción Económica y Social del Congreso para dar una lección insuperable sobre un tema de importancia vital: LOS CUIDADOS. La cara «B» del Sistema.

Amaia Pérez Orozco, alertó a los allí presentes que la crisis sanitaria del Covid19 ha dejado ver a la sociedad española que:

Cuanto más valor social tiene un trabajo, menos valor tiene en el mercado

Por ejemplo, las trabajadoras en las residencias de ancianos que «cobran menos de 1.000 euros al mes en 12 pagas» y tienen «un 40% de temporalidad». Este colectivo ya se encontraba en huelga por su situación laboral cuando llegó el coronavirus y aparcaron las protestas.

Apuntaba que las residencias no es el único sector que se ha visto malparado en esta crisis, la pandemia ha permitido dar importancia a todos aquellos profesionales de los hospitales y centros sanitarios que han luchado en primera fila contra el virus y ha dado a conocer en qué condiciones realizan su trabajo, dejando claro que hay más sectores, trabajos que desbordan con mucho la atención a la dependencia y a la infancia.

En un momento de su intervención Amaia dice:

Se vinculan históricamente a las luchas feministas, a las luchas de las mujeres contra las desigualdades sociales y por construir un mundo distinto, donde la vida esté en el centro

Por eso, porque queremos poner la vida en el centro, lo que importa, creemos que discursos como éste, son necesarios.

DIFUNDE, COMPARTE. Nos va la vida en ello.


2 comentarios

  1. Si, estoy totalmente de acuerdo en las desigualdades que sufrimos las mujeres y en la peor parte que tenemos en la sociedad.
    Creo que se está luchando mucho y desde distintas plataformas, para conseguir que esto se vaya solucionando
    poco a poco. Demasiado despacio, diría yo y con muchas dificultades.
    La mujer da miedo a la sociedad en general y a los hombres (no a todos, claro está ) en particular. Si no fuera así no se concibe lo que se está perdiendo esta sociedad con no apoyarnos en lo más básico como es la violencia de género. No hay justicia ni herramientas adecuadas para solucionar tan grave problema.

    • Juntas podemos cambiar las cosas. Educar a nuestros niños en la igualdad y los cuidados, enseñar a nuestras niñas la seguridad y confianza en ellas mismas… Queda mucho por hacer, sabemos que no será fácil, pero la lucha es el único camino. Gracias Margarita

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