Manifiesto para el 8M

Este 8 de marzo convocamos de nuevo una jornada completa de huelga general, con el recuerdo del éxito pasado, pero también con la vista puesta en ese horizonte negro que se atisba de la mano de los neofascistas que han puesto su diana en el corazón del movimiento feminista. Nos unimos, elaboramos denuncias y materiales para informar de nuestras reivindicaciones, contra las violencias machistas, dobles jornadas, desahucios, leyes mordaza, brecha salarial, contratos basura, sueldos miserables, escuelas privadas costeadas por todas que educan para la empresa y escuelas públicas sin recursos que no pueden educar, denunciamos el comercio de mujeres para el ocio y para engendrar las hijas y los hijos de los ricos, la discriminación de las personas que no se adaptan a la heteronormatividad, el silencio de las artistas, las guerreras, las cuidadoras, el maltrato a las migradas, a las refugiadas que huyen de las guerras y de la miseria que no provocaron…volvemos a decir, en fin, que no aguantamos más, que ha llegado el momento de cambiar las cosas.

Por eso llenamos las calles, la universidad, las escuelas y los barrios con nuestras reivindicaciones, que son las bases de un programa para el principio de esa revolución tan necesaria. Rescatamos un año más la herramienta de lucha más potente que tenemos los y las trabajadoras: la huelga general, que las direcciones burocráticas de CCOO y UGT tratan de evitar a toda costa.

Porque ha llegado la hora de decir basta, de exigir una escuela pública, laica y democrática que garantice la coeducación, la igualdad de oportunidades para todas y todos y la inclusión de las mujeres en la Historia del mundo; exigimos salarios dignos e iguales para mujeres y hombres, el fin del paro, la temporalidad y la precariedad mediante el reparto del trabajo; vamos a exigir la socialización del trabajo de cuidados que de forma invisible realizamos en casa, leyes que de verdad se cumplan y protejan a las víctimas de la violencia machista, de la trata y del comercio de mujeres para el sexo; exigimos pensiones públicas dignas, leyes que defiendan nuestro derecho al aborto libre, gratuito y en la sanidad pública, un sistema judicial con profesionales formados e independientes de la injerencia partidista o eclesiástica; porque no podemos seguir tolerando estos gobiernos que recortan en sanidad, educación, servicios sociales para concertar a las empresas privadas, mientras arrebatan la esperanza y el futuro de las mujeres jóvenes, de las trabajadoras precarias, de sus familias y de toda la clase obrera.

No podemos olvidar hoy a los responsables de esta situación. Por un lado, los sucesivos gobiernos: del estado español, de la Junta de Andalucía y el propio Ayuntamiento de Málaga, que día a día con sus políticas de recortes y ajustes merman nuestras condiciones vitales. Por otro lado, la patronal, que genera y perpetúa la brecha salarial, la temporalidad, la precariedad…Y los partidos políticos que sostienen el poder, tanto el PSOE con todos los años que ha tenido para cambiar las cosas, como las tres formaciones de la derecha (PP, Ciudadanos y Vox), que son una y la misma cosa, tres apariencias de un mismo programa ultraconservador y reaccionario. Porque ninguno quiere cambios de verdad en este sistema que tan bien les sirve como está, por eso ocultan cualquier atisbo de transformación y temen todo germen de revolución, por eso hoy atacan más que nunca al movimiento feminista, unos abiertamente y otros intentando envenenarlo con sus postulados “liberales”.

Las mujeres hemos decidido parar el mundo y hemos hecho un llamamiento a todas y todos a seguirnos en este camino. Porque esta huelga feminista es hoy más necesaria que nunca. Porque nuestra lucha es solo el principio. Debemos darle continuidad a esta huelga, seguir organizándonos en todos los ámbitos: laboral, estudiantil, barrial, etc., y salir a la calle. No serán las instituciones las que logren la igualdad, han tenido tiempo para hacerlo y han demostrado su incapacidad para ello. La igualdad entre mujeres y hombres solo se logrará mediante una ruptura con el sistema capitalista y patriarcal, y la construcción de otro modelo de sociedad. Desde FELMA llamamos a construir un feminismo combativo, que plantee que otro mundo es posible y lo imponga mediante la movilización y la lucha.

Si piensas, al igual que nosotras, que la lucha no termina hoy, sino que hemos de seguir construyendo este movimiento día a día, acude a nuestra ASAMBLEA EL PRÓXIMO LUNES 11 DE MARZO A LAS 19:00 H EN CALLE BRESCA, 6 MÁLAGA

TE ESPERAMOS!!

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2 Comentarios

  1. El movimiento feminista no tiene ideologia politica representa a todas las mujeres y hombres que luchan por la igualdad. Que verguenza de manifiesto… que DISCRIMINA a la mujer por su ideologia politica.

    • El movimiento feminista, como todo movimiento que defiende derechos humanos, es político. Y lo es porque cuestiona el modo en que están construidas las relaciones entre las personas.
      Y por supuesto, quienes participamos en él y en las organizaciones que lo componen tenemos ideología y hacemos política.
      No sé si usted se refiere a que tenemos ideología de clase, antipatriarcal y anticapitalista.
      Si es así, le diré que para nosotras eso es fundamental, como lo es DIFERENCIARNOS de aquellas personas, hombres o mujeres (que no discriminarlas ni despreciarlas), cuya ideología es contraria al feminismo o que dicen abanderar un «feminismo liberal», que se traduce en realidad en el mismo patriarcado reaccionario y capitalista de siempre.

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