No es sexo, no es gratis

Sabías que en Francia la asociación Mouvemment du Nid ha conseguido que cuatro actores porno hayan sido imputados por violación durante los rodajes? La Policía pudo identificar al menos a 50 víctimas y en los últimos meses han aumentado las denuncias de mujeres.

La investigación contra los actores comenzó hace un año y llevó a la imputación en octubre de 2020 de otras cuatro personas, entre ellas dos productores, por proxenetismo agravado y trata de seres humanos. Hasta 30 mujeres presentaron denuncias ante la Policía donde describían una cultura de violencia sexual en el sector […] La investigación que ha llevado a la imputación de ocho personas «ha dejado al descubierto cómo se organiza la industria criminal del porno: una vasta red de proxenetismo y trata de personas, sometiendo a las mujeres a la prostitución, violación y actos de tortura», destaca la asociación Mouvement du Nid (Público)

Aquí, en España, seguimos debatiendo sobre prostitución (sí o no), pornografía (generan datos sobre sus maldades, pero reporta mucho dinerito) y ya, de la educación afectivo sexual, ni está ni se la espera.

Mientras, en este país sufrimos las mujeres una violación cada cuatro horas. Entre enero y septiembre se denunciaron 1.601 violaciones. El Ministerio del Interior indica en su Balance de Criminalidad que este dato supone un incremento del 30% de denuncias por violación en comparación con el mismo periodo de 2020 y del 14% si se compara con la cifra registrada en los tres primeros trimestres de 2019, año sin pandemia. Y sólo se denuncian el 11% de las que suceden.

La Diputación de Cádiz, desde su área de Igualdad, ha iniciado una campaña contra la pornografía #noessexonoesgratis destinada a abrir el debate en los más jóvenes, en sus padres, como ya se hizo en Nueva Zelanda con su campaña Keep it real, pero esta vez yendo un paso más allá.

Los datos son alarmantes. El 90% de niños y niñas han visto porno antes de los 12 años. El 87% de los chicos cree que refleja la realidad de la sexualidad y el 64% que no tiene ningún efecto negativo. Esta campaña se dirige contra las plataformas que alojan vídeos pornográficos, contra la industria. Retrata la verdadera cara de la pornografía, un negocio sin escrúpulos que es fuente de violencia y desigualdad. En palabras de su creadora Yolanda Domínguez

Esta es la campaña que interpela a la industria de la pornografía y apunta la necesidad de una regulación de sus contenidos y educación afectivo-sexual #noessexonoesgratis


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